Nadie enseña a ser perito en la universidad. Y eso tiene un precio.
Es posible tener el título, contar con conocimientos técnicos e incluso llevar años trabajando en un sector concreto. Y, aun así, el día de redactar el primer informe pericial, muchos profesionales se quedan en blanco.
Porque una cosa es conocer obras, vehículos o contabilidad. Y otra muy distinta es saber trasladar ese conocimiento a un documento con validez judicial, que un juez va a leer, que un abogado va a utilizar y que puede cambiar el resultado de un proceso.
Eso no lo enseña ningún grado. Tampoco la mayoría de másteres genéricos. El problema no es la falta de peritos. Es la falta de peritos formados para ejercer.
España tiene miles de profesionales técnicos con capacidad más que suficiente para trabajar como peritos judiciales. El problema es que nadie les ha enseñado cómo. Y sin esa formación específica, lo que ocurre es predecible: informes mal estructurados, valoraciones sin soporte metodológico, comparecencias en sala que generan más dudas que certezas.
El perito pierde credibilidad, el cliente pierde el caso, y el sector pierde una oportunidad más de tomarse en serio a sí mismo.
Aprender a trabajar, trabajando
En la Escuela Nacional de Peritos, entidad con la que colabora ANPET, llevan años resolviendo exactamente ese problema. Su método consiste en formación específica para ejercer: cómo se estructura un informe, cómo se valoran los daños, cómo se defiende una conclusión ante un juez, qué bases de datos usar, cómo calcular y cómo argumentar.
Cientos de peritos se han formado con este método, y ejercen con encargos reales, con clientes reales, con resultados reales.
La formación no es un gasto. Es lo que separa al perito que trabaja del que espera
Hay profesionales que llevan años queriendo dar el salto al peritaje y no lo dan porque no saben por dónde empezar. Hay otros que ya ejercen, pero con la sensación permanente de que les falta algo. De que sus informes podrían ser más sólidos. De que en sala no deberían ponerse nerviosos.
Para unos y para otros, la respuesta es la misma: formación específica, práctica y aplicada al trabajo real. Desde ANPET creen que un perito bien formado es mejor para sus clientes, mejor para el sistema judicial y mejor para el propio sector.
Y por eso apuestan por la Escuela Nacional de Peritos como referencia formativa para todos los asociados.
Para quienes estén pensando en ejercer como peritos, el punto de partida está en escuelanacionaldeperitos.com.
ANPET — Asociación Nacional de Peritos Técnicos anpet.org.
